Las nubes no parecian disiparse, gota a gota, el clima en Canterbury se manifestaba y la mirada de Laurent se desvanecia melancolica por la ventana del internado "Kent College", Realmente lo odiaba.
Odiaba estar lejos de su familia, y ponerse dia a dia una mascara de hipocrecia en aquellos atiburrados salones de mocosas mimadas, sin otra aspiracion que encontrar un esposo digno de la cartera de sus padres.
Odiaba seguir el orden correcto, odiaba seguir esa carrera elegida por su familia, "Enfermeria"..
Se mordia el labio hasta sangrarle, que estupidez era esa? que objeto tenia curar heridas , si no podia evitar la verdadera fuente?
Pronto se acercaban las vacaciones de invierno y ella regresaria a londres, el relusiente edificio Stark habia sido inagurado y estaba ansiosa por conocer su nueva casa.
Quien diria que tan solo dos dias despues resiviria ese telegrama... el dia 21 de Noviembre del año 1962, seria grabado de manera permanente en su memoria. Poco estaba conciente de las frecuentes manifestaciones que se realizaban por aquella epoca... Pero de lo que estaba segura era que sus padres ya no estarian ahi para ella.
Tal vez como pretexto, tal vez solo como excusa, pero despues del funeral Laurent Jamas volvio a Kent. Decidio seguir adelante con el plan de su madre y tomo el departamento 707 como suyo ... permanentemente.
Ya hacia la vispera de su cumpleaños 19, mirando la television trataba de ordenar sus ideas.. lo unico que giraba en su mente era la soledad..
el sentido de lo que estaba acostumbrada se habia perdido, era lo que queria, pero.. y ahora que? a que se dedicaria?, quien la apoyaria? quien la querria?Como iba a sobrevivir? lo unico que le quedaba eran unos pocos muebles que no habia conseguido vender y el tarro de cafe que estaba sobre la mesa.
Frustracion era una palabra bastante corta para poder describir lo que ella sentia, cuando aparto la mirada para concentrarse un poco en los burdos anuncios, unos fuertes gritos se escuchaban desde afuera, en la calle, gritos que exclamaban esperanza, libertad, bienestar, union, igualdad... Oferta a la cual no podia negarse.
Rapido pasaron los años, Laurent no tenia idea del como habia llegado a sus 22 aun con vida, y mucho menos de que manera se habia transformado en la respetada "Blue Rose", lider de la seccion este de londres, activista politica, defensora de animales, guerrera feminista, luchadora por la igualdad... tantos y tantos titulos, tantos y tantos ideales que en determinado momento colisiono su pobre mente.
Pero que hacer ahora? como hecharse atras con tantas personas siguiendola de cerca? Trataba de respirar pero ya no podia, faltaban un par de horas para que la manifestacion continuara y el asalto a la casa de gobierno se diera en marcha. Necesitaba controlarse y hallar nuevamente una motivacion.
Parecio caminar sin rumbo varias horas, pero algo en ella sabia que la estaban llamando, las callejuelas poco a poco se volvian mas estrechas, y unos constantes pasos la habian seguido por unos metros, no le importaba, ya se habia enfrentado varias veces a ladronzuelos de la zona pero jamas a un atacante como este, un hombre alto, delgado, con una sonrisa adornada de largos y afilados colmillos.
Por alguna razon no le causaba temor, cada palabra que emitia, le llenaba ese vacio del que sentia desesperada, un revolucionario, un mentor.. la oportunidad para realizar un verdadero cambio, no lo penso dos veces... y acepto su propuesta.
Poco a poco la vida se le escapaba, una mezcla de dolor, adrenalina y extasis, le recorrian el cuerpo, mientras que un hilillo de sangre le llenaba la boca hasta salir por la comisura de los labios, un penetrante sabor de oxido y sal que se quedaria hasta el final de su existencia.
Asi sus dias se transformaron en noches, como las noches ahora eran sus dias, y es que a pesar de su nueva dieta, la "Rutina" en ella seguia intacta; la valia, el orgullo, su fuerza alimentaba cada dia su mas causa hasta que los evidentes años no le permitieron continuar.
Sin embargo, su espiritu, el mismo espiritu que le habia permitido dar aquel paso, le invitaba a volver cada tantos años ayudando y apoyando a las nuevas mentes con su experiencia.., como aquel hombre que ahora era capaz de llamar "maestro" lo habia hecho alguna vez.
Laurent. Fryer
11.11.2008
Publicado por Sekiria Rock´s en 15:01
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